No solo se escuchó el “movete†de la hinchada de Boca. La noche de ayer fue la de los primeros silbidos intensos para Edison Cavani. Un lógico malestar ante un partido mucho más friccionado que jugado. Gran pà rte de los noventa minutos fueron de un dominio de los visitantes, aunque con muy pocas jugadas de gol. El local empezó con cuatro volantes de un perfil más bien defensivo y terminó con muchos juveniles, que no pudieron cambiar un panorama preocupante, por no decir sombrÃo desde lo futbolÃstico. Leer más